|
 |

VER OTRAS ACTIVIDADES / CONTACTANOS |
|
Todos los años, entre diciembre y
enero, desde las aguas heladas del mar
de Bering, Alaska, llegan a Baja
California, México, cientos de ballenas
grises,
y en Baja Challenge estamos
listos para recibir a grupos de turistas
para visitar los maravillosos destinos
donde las ballenas realizan sus visitas.
Tardan dos o tres meses en recorrer los
9,500 kilómetros de distancia, y cuando
llegan a las aguas mexicanas juguetean,
se aparean, se dejan tocar por los
visitantes y permanecen allí hasta marzo
y junio, para volver con sus ballenatos
hacia las gélidas aguas del norte del
hemisferio.
Esas
ballenas grises alcanzan los 15 metros
de longitud y pesan entre 20 y 40
toneladas cuando crecen, y esta
migración anual la hacen desde hace
muchos años, sin interrupción y en forma
regular.
Las
crías o ballenatos, al nacer, pesan
entre 750 a mil kilos, y miden hasta
cinco metros. Se alimentan de la leche
materna, que contiene un 53 por ciento
de grasa, y en pocos meses duplican su
peso y añaden otro metro a su tamaño.
Las ballenas grises que llegan a Baja
California se concentran en algunos
lugares preferidos del lado del Océano
Pacífico, y algunas ocasionalmente
penetran a las bahías del Golfo de
California y Mar de Cortés. Otros
lugares a donde llegan esos grandes
mamíferos son la Laguna San Ignacio, y
bahía Magdalena. |
|
 |
|
|
La primera está a sólo 40 kilómetros de
Guerrero Negro, ciudad situada debajo de
la línea que divide los territorios de
Baja California, y donde hay una de las
salinas más productivas de nuestro país.
Baja Challenge tiene
una amplia experiencia en recorridos que
incluyan avistamientos de ballenas,
donde de una manera cómoda y segura
usted será protagonista de esta hermosa
aventura, no dude en contactarnos para
conocer fechas especiales donde se
presentan los avistamientos.
Bahía Magdalena como Guerrero
Negro son los lugares
preferidos por los turistas para ver a
las ballenas grises, pues están bien
comunicados desde La Paz.
Todos estos lugares fueron declarados
“Parque Nacional de la Ballena Gris”,
en 1960, después que en 1946 hubo una
caza tan despiadada de las mismas, que
estuvieron a punto de extinción.
Muchos de esos grandes cetáceos se dejan
tocar, y para los observadores que temen
acercarse, hay potentes prismáticos que
les permiten ver a las ballenas desde la
seguridad de la orilla del mar. Las
mejores horas para observar a las
ballenas grises es en la mañana,
temprano, o al atardecer. Hay otros
atractivos en toda esa región, como el
paseo en jeep por las colinas y arenales
que cubren la zona. |
| |
|